"El mar no pertenece a los déspotas. En su superficie los hombres podrán aplicar sus leyes injustas, reñir, destrozarse unos a otros y dejarse llevar por horrores eternos. Pero, a diez metros bajo el nivel de las aguas, cesa su reinado, se extingue su influencia y desaparece su poder. En el fondo del mar sólo existe la independencia. Ahí no reconozco voz de amo alguno. Ahí soy verdaderamente libre..."
Un artículo aparecido en la revista gráfica Estampa en 1936, poco antes de la guerra civil. Debido a su gran tamaño hemos tenido que escanearlas partidas por la mitad. Pero si se descargan se pueden leer.