

El artista empezó su discurso con la escafandra puesta, mientras el público atónito le escuchaba. Unos minutos después, y con el protagonista al borde de la asfixia (no tenía suministro de aire) le retiraron el casco, otros Cuentan que Dalí fue capaz de desenroscar el casco de buceo sin perder la conciencia, tras lo cual Dalí exclamó:
"Solo quería demostrar que estaba buceando en lo profundo de la mente humana".
Lo mejor del caso es que cuando Dalí no podía respirar, agitó las manos para pedir ayuda, el público se rió a carcajadas. Cuanto más sofocado y más gesticulaba, más fuerte se rieron todos pensando que formaba parte de su espectáculo surrealista "perfomance" que llaman ahora. El público se confundió con lo que podría haber sido una tragedia para el artista.
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