"El mar no pertenece a los déspotas. En su superficie los hombres podrán aplicar sus leyes injustas, reñir, destrozarse unos a otros y dejarse llevar por horrores eternos. Pero, a diez metros bajo el nivel de las aguas, cesa su reinado, se extingue su influencia y desaparece su poder. En el fondo del mar sólo existe la independencia. Ahí no reconozco voz de amo alguno. Ahí soy verdaderamente libre..."

Capitán Nemo
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viernes, 1 de mayo de 2015

Centenario de Cousteau en RTVE. El regalo de Cousteau



El regalo de Cousteau

 http://www.rtve.es/noticias/20100611/regalo-cousteau/335109.shtml

Ver v?deo  'Informe semanal - Jacques Cousteau' 
 
Vídeos relacionados

Informe semanal - Jacques Cousteau

 
Curiosamente, Jacques-Yves Cousteau no inventó el regulador ni tenía vocación de marino, sino de aviador. El joven Jacques quería ser piloto de la aviación naval, pero tuvo que redirigir sus ambiciones hacia el mundo submarino por culpa de un accidente de automóvil.
Para quienes hemos aprendido a amar nuestras breves visitas al mundo submarino como aficionados, fue un accidente afortunado. Porque gracias a que esquivó las gracias del aire, Jacques Cousteau quiso gozar y divulgar las profundidades el mar. Para lo cual se vio obligado a inventar el submarinismo moderno, lo cual hizo desde una localidad situada en las cumbres de los Alpes y bajo la ocupación alemana de su país.
En realidad el entonces Subteniente Cousteau inició sus experimentos en submarinismo cuando estaba destinado en el destructor Condorcet como oficial de artillería. Sus esfuerzos pioneros los hizo en apnea, usando un modelo primitivo de gafas de buceo que le había prestado su colega, amigo y pionero del submarinismo Phillipe Tailliez.
Pero el desarrollo del regulador moderno de buceo, es decir, de la llamada Escafandra Autónoma, y con ello de la exploración actual del fondo marino se inició a partir de 1940, cuando Cousteau se retiró con su familia a un pueblo de los Alpes llamado Megève. El orgulloso ejército francés había sido arrollado por los alemanes y la patria había sido ocupada. Hasta 1943 Cousteau se dedicó a perfeccionar sus ideas, y a realizar sus primeras grandes filmaciones submarinas.
Para que un ser humano pueda bajar al mundo submarino hay que resolver dos problemas diferentes. Uno es el obvio suministro de oxígeno, sin el cual morimos; el gas (solo o mezclado) puede llevarse en un depósito, o bien proporcionarse mediante una manguera desde la superficie.
En las primeras décadas del s. XX se utilizaban las escafandras
Éste segundo método era el más utilizado en las primeras décadas del siglo XX, cuando eran comunes las escafandras: pesados cascos (normalmente de bronce) conectados por una manguera a la superficie, desde donde una bomba suministraba aire con la presión suficiente para alcanzar al buzo.
El sistema funcionaba bien, aunque tenía muchas limitaciones: el buzo estaba físicamente ligado a la superficie por una larga manguera que podía romperse o enredarse, lo que limitaba la movilidad e imponía estar sobre el suelo marino u otra plataforma. Además, hacía falta infraestructura, y conocimientos: una malfunción del aparato podía dar lugar a grotescos accidentes. Era un sistema adecuado para buzos profesionales encargados de reparaciones, recolección y rescates, pero no para aficionados. Además la imposibilidad de nadar impedía su uso para estudiar la fauna marina.
Se conocían ya sistemas portátiles, que llevaban aire (u otras mezclas de gases) a presión en depósitos de acero. De hecho se usaban en ámbitos restringidos, como los bomberos y los mineros, que necesitaban en ocasiones acceder a lugares carentes de oxígeno. Pero adaptar este tipo de sistemas al mundo submarino no era baladí. Porque el problema del suministro de aire estaba relacionado con el otro problema de la profundidad para la fisiología humana: la presión.
Al descender en la columna de agua la presión aumenta constante y drásticamente, en una atmósfera por cada 10 metros de profundidad. Eso supone que a 10 metros hay 2 atmósferas, a 20 metros 3, a 30 metros 4... lo cual dificulta disponer de un almacén de aire a presión constante: si la presión externa es mayor que la de la botella, el aire no saldrá. La variación constante con la profundidad obliga a adaptar la presión a la que el buzo recibe el aire a la profundidad exacta a la que está.
El invento de Cousteau permite respirar como en la superficie
Ésta es la misión del regulador de Cousteau, bautizado por él como Aqua-lung (del griego aqua y el inglés lung, pulmón), trasformador luego en la reputada marca de material de buceo Aqualung. El buzo se coloca a la espalda una botella (o varias) con aire a muy elevada presión; 200 atmósferas es lo habitual hoy. Entre esta descomunal presión y los pulmones del buzo un aparato mecánico relativamente sencillo se encarga de reducir esta presión a la presión exacta de la profundidad a la que se halla el buzo.
De este modo el humano recibe la misma presión dentro que encuentra fuera. El efecto es que respirar resulta tan sencillo como en superficie. Y sin que haya atadura ninguna que reduzca la movilidad del buceador. Esta es la sencilla idea de la Escafandra Autónoma.
Pero para llevarla a cabo hacía falta construir un regulador robusto, fiable y funcional. Existían antecedentes incluso del siglo XIX temprano, pero no eran lo bastante seguros como para arriesgarse a emplearlos bajo el agua. Por eso la primera película submarina de Cousteau, Par dix-huit mètres de fond (18 metros de profundidad), que ganó en 1943 un premio de cine documental, la llevó a cabo a pulmón libre. Ese año, en cambio, rodó por primera vez bajo el agua con su nuevo 'aqualung' la película Épaves (naufragios). Para entonces su regulador ya era utilizable, y había nacido el submarinismo moderno.
El regulador de Cousteau era una bestia temperamental. Creado por Cousteau y el ingeniero franco-canadiense Émile Gagnan a partir de una pieza industrial usada en los coches de gasógeno, era del tipo bitráquea, es decir, con una manguera a cada lado de la cabeza. Una de ellas llevaba el aire a la boca y la otra servía para la expulsión de las burbujas, que se realizaba por la parte de atrás.
Esto alejaba las ruidosas y molestas burbujas de la cara, por lo que un modelo reciente ha resucitado el esquema, aunque la mayoría de os reguladores modernos sólo tienen una tráquea y expulsan las burbujas por una bigotera lateral.
El Aqua-lung, y los modelos bitráquea posteriores que se utilizaron hasta entrados los años 80 tenían que estar bien cuidados, y para funcionar bien exigían una correcta postura de las botellas y la pieza bucal. Pero funcionaban.

El invento que le permitió divulgar los secretos marinos

Esto permitió a Cousteau dedicarse a la exploración y a la divulgación fílmica de las maravillas del mar. Tras poner en marcha varios centros de investigación y actividades subacuáticas para la marina, en 1948 se embarcó en el balandro Élie Monnier con algunos de sus asociados, precursores e impulsores del buceo autónomo.
En este viaje llevaron a cabo actividades de arqueología submarina con escafandra autónoma por primera vez en un pecio en Túnez, y las filmaron para la película Carnet de Plongeé (cuaderno de buceo), presentada en el Festival de Cannes de 1951. A partir de su retiro de la Marina francesa en 1949 Cousteau se dedicó plenamente a la cinematografía submarina. Desde el primer momento sus experimentos con métodos de buceo autónomo se habían visto impulsados por su voluntad de rodar bajo el agua; a partir de 1950 iba a ser su dedicación prioritaria.
Ese año fue cuando fundó su organización de estudios oceanográficos, y cuando consiguió que un millonario irlandés adquiriese un antiguo dragaminas inglés construido en los EE UU y se lo alquilara por un franco al año.
El barco fue equipado con laboratorios de filmación y estudio del mar, un helipuerto y una cúpula de observación en la proa, y conservó el nombre Calypso de cuando ejercía como ferry en Malta.
Fue el inicio de más de 45 años de expediciones, experimentación y filmación que extendieron el conocimiento de las maravillas del mar a millones de personas, y establecieron el submarinismo deportivo como una técnica habitual.
Hoy en día su herencia directa es clara: un gran centro de investigación oceanográfica, numerosas películas y libros divulgativos, las series de televisión que le convirtieron en leyenda, una empresa de equipo de buceo creada con las patentes del aqua-lung original y la transformación del submarinismo en una vibrante disciplina deportiva que permite a miles de personas explorar y disfruta del mundo subacuático.
Y, por supuesto, cada vez que un ser humano respira bajo el agua, lo hace a través del descendiente del aparato que inventó Jaques Cousteau.
No sólo nos proporcionó las inolvidables imágenes que nos descubrieron parajes increíbles hoy famosos como Bunaken, en el norte de Indonesia, Manado, junto a Borneo, los cenotes de la costa caribeña, los arrecifes de las islas del Pacífico o las Maldivas. Es que además su invento nos permite ir a esos lugares y ver, con nuestros propios ojos, los animales y las increíbles estampas que allí se esconden, bajo el mar. Puede que hoy sea su cumpleaños, pero el regalo nos lo hizo él.

!8 metros de profundidad

Cousteau hizo una invención crucial: la primera cámara submarina de la Historia. Con ella realizó en 1942 (en plena opcupación alemana de Francia)  el cortometraje Par dix-huit mètres de fond (Por 18 metros de profundidad), realizada a pulmón libre que presentó en el Palais Chaillot de París ante un público asombrado. Eran las primeras imágenes submarinas nunca vistas por el hombre, lo que significó el ingreso de Cousteau en el reducido y exclusivo mundo del documentalismo.


Par 18 mètres de Fond, est considéré comme le tout premier film sous-marin, réalisé à l'été 1942 aux Embiez, avec le concours de Frédéric Dumas, Philippe Tailliez et Léon Vèche, ingénieux créateur d'un des tous premiers caissons étanches pour la caméra Zeiss Ikon modèle Kinamo 35mm du commandant Cousteau.

fr.cousteau.org/media/1942-premiere-realisation
philippe.tailliez.net


Jacques-Yves Cousteau - Par 18 Mètres de Fond (1942) from Philippe Tailliez on Vimeo.

sábado, 2 de agosto de 2014

Vehículo biplaza de exploración submarina diseñado por Jacques Yves Cousteau y Jean Mollard.

1959 SP 350 [Cousteau + Mollard]

Vehículo biplaza de exploración submarina diseñado por Jacques Yves Cousteau y Jean Mollard. Durante su tiempo operativo, este submarino se almacenaba en el Calypso y se movía con una grúa para efectuar sus inmersiones…

En la imaginería de gran parte de los arquitectos radicales de los 60 y 70, el submarino fue uno de los iconos de la super-especialización y eficacia que demandaban en las cápsulas de vivienda. En el célebre número de Architectural Design de Febrero de 1967, una de los artículos [Inner Space] está totalmente dedicado a las condiciones de habitabilidad, energía, especificaciones… de estos aparatos.


Escarbando un poco por la red he encontrado una página en la que se encuentra reproducido íntegramente este libro de submarinos: Manned Submersibles [1976] R Frank Busby
Es fantástico el catálogo de submarinos con todas sus características… Aquí dejo una breve muestra pero quién sea fanático… que vaya aquí!!! http://busby.psubs.org/


Para ver otro loco submarino:


Bibliografía:
Manned Submersibles [1976] R Frank Busby
El Calypso Mundo Submarino TOMO XI [1979] Cousteau Sivirine

viernes, 3 de mayo de 2013

sábado, 26 de enero de 2013

Una colección española sobre Cousteau

 

Hoy os dejo este blog:

http://daniel-cousteau.blogspot.com.es/ 

En el mismo, Daniel comparte con nosotros las maravillas que ha ido atesorando sobre Cousteau.

Pero mejor que leáis vosotros mismos la presentación del mismo y admiréis las piezas que fotografía y clasifica.


COUSTEAU

Con sólo pronunciar su nombre, rápidamente se nos viene a la cabeza imágenes de exploración y aventura; del Calypso y de sus hombres: Falco, Laban, Delemotte, Deloire, Canöe, Coll, Sumian, Sarano, Blessington.....
Con este blog deseo rendir un modesto homenaje a todos ellos, que me brindaron, como a tantos jóvenes de mi generación, una ventana abierta al mar.


El fin de este blog no es presentar todos los equipos que el Comandante Cousteau utilizó desde sus comienzos, sino mostrar parte de aquellos objetos que hoy forman mi colección. He incorporado algún equipamiento que no es de mi colección, pero dado que se tratan de piezas históricas he decidido incorporar una foto. Los objetos que no me pertenecen están debidamente reseñados. 
Debido a los posibles cambios de fotografías y/o mejoras, este blog estará en continua actualización  

Desde estas líneas, quiero agradecer a mi esposa, Mª Jose, y a mis hijos, Ainhoa y David, por la paciencia que están teniendo conmigo. ¡Vosotros sí que sois unos héroes!.

Y a usted, muchas gracias por su visita. Espero que disfrute recordando aquella época maravillosa.

Dani

CONTACTO:  biman58@hotmail.com

miércoles, 23 de enero de 2013

El Calypso: un barco mítico

Todos los que buceamos, alguna vez hemos soñado con haber ido en el Calypso (en realidad tendría que ser "la" y no "el" pues aunque es un barco, Calypso era una de las mujeres y por tanto "la",  que retuvo a Ulises a su vuelta a Ítaca).

Aquí os dejo algo de su historia y su actual y penoso estado esperando la restauración que no llega.

 Desde el año 2009, dicha reconstrucción está suspendida por falta de financiación y el esqueleto del Calypso espera la declaración de patrimonio nacional, para acceder a los fondos públicos que supondrían su salvación.



Historia de un barco mítico

El Calypso fue el buque de investigación de Jacques-Yves Cousteau, uno de los más importantes investigadores del océano. Equipado con las más innovadoras tecnologías de la época, durante los años 60 y 70 este barco se convirtió en un icono de la investigación oceanográfica, a través de los numerosos documentales filmados durante sus viajes.

En la Royal Navy

Fue construido por los astilleros Ballard Marine Railway Company de Seattle, Washington.
Pertenecía a la primera serie de la clase BYMS, y fue puesto en grada el 12 de agosto de 1941 con la designación BYMS-26, botado el 21 de marzo de 1942, fue asignado a la Royal Navy en febrero de 1943 con el numeral HMS J-826 y destinado al servicio activo en el mar Mediterráneo, fue re-numerado como BYMS-2026 en 1944, puesto en reserva en Malta y finalmente, dado de baja en el registro naval en 1947.

Hundimiento y restauración

En enero de 1996 el Calypso se hundió en el puerto de Singapur, tras colisionar con una barcaza. Pese a poder ser reflotado, ese accidente fue el inicio de una serie de litigios, tanto por la propiedad del buque, como por quien debía hacerse cargo de las reparaciones. Mientras tanto, el buque estuvo 10 años en el puerto de La Rochelle (Francia), degradándose aceleradamente.
Finalmente, en el año 2005 el Calypso pasó a ser propiedad de la Fundación Cousteau. En el 2007 se inició su reconstrucción en los astilleros Piriou, en la localidad Francesa de Concarneau. 

Prensa digital


El centenario de Cousteau resucitará el mítico ‘Calypso’

Publicadoen junio 9, 2010 en http://nauticajonkepa.wordpress.com



The cousteau society

Durante más de 40 años, el Calypso recorrió los océanos desde sus aguas más cálidas en los trópicos hasta los gélidos casquetes polares de la Antártida, capitaneado por el explorador, inventor, documentalista y activista medioambiental francés Jacques Cousteau (1910-1997). La embarcación, que corrió riesgo de naufragio en multitud de ocasiones, vivió sus últimos días en 1993, cuando fue embestida por accidente en el puerto de Singapur. Sin embargo, ese no fue el verdadero final del Calypso, ya que el barco será reflotado con motivo del 100º aniversario del nacimiento de su capitán, que tendrá lugar el próximo viernes.
El que hubiera sido el centenario del explorador ha servido a la organización que lleva su nombre para hacerle un homenaje con sucesivos eventos que se alargarán durante un año. Uno de los últimos será la botadura del Calypso en mayo de 2011. Actualmente el navío está siendo renovado en la Bretaña francesa por la Sociedad y el Equipo Cousteau, dirigido por la viuda del explorador, Francine Cousteau.
Así, el Calypso volverá a navegar, aunque esta vez dejará de lado la exploración para albergar una exposición educativa, en la que se podrán admirar algunos de los diseños más relevantes de Cousteau, como minisubmarinos para una y dos personas, trajes de buceo y otros instrumentos utilizados en sus expediciones.

“Embajador del mar”

La vuelta al océano de este barco “es importante porque Calypso actuará como un embajador de las buenas decisiones sobre el mar“, explica a Público Francine Cousteau. “Mi objetivo es que el barco aporte información que sirva para tomar medidas de conservación sobre el medio ambiente a largo plazo”, añade.
Entre los objetos que se podrán contemplar a bordo del Calypso destaca el aqua-lung. Cousteau desarrolló este dispositivo en 1943, con sólo 33 años. El aparato, equipado con dos grandes bombonas de oxígeno de circuito abierto, permitió que los buceadores pudieran sumergirse a más profundidad durante mucho más tiempo, lo que cambió totalmente el campo de la exploración submarina. Además, la falsa nariz de la embarcación, a modo de cámara de observación submarina, proporcionó los primeros vistazos del conocimiento de las profundidades marinas.
Entre los actos del aniversario, la sociedad National Geographic realizará una expedición en el mar Mediterráneo dirigida por el hijo del explorador, Pierre-Yves Cousteau, y por el científico español de la organización, Enric Sala. Durante un mes, el equipo filmará estas aguas a bordo del Alcyone para observar los cambios que la historia ha impreso en ellas desde que Cousteau las grabase por primera vez en la década de los cuarenta. Esta expedición “traerá malas noticias, ya que veremos cómo muchos de los sitios que descubrió Cousteau ya no existen”, explica el director de Ciencia y Medio Ambiente de la Sociedad Cousteau, Tarik Chekchak. No obstante, también opina que habrá buenas noticias. Según Chekchak, “se podrá comprobar cómo las áreas protegidas han ayudado a conservar el medio ambiente”.


“Vamos a resucitar el Calypso de Cousteau el año que viene” 
A 100 años del nacimiento de Jacques Cousteau, su viuda, Francine, empezó a restaurar el Calypso para rendirle homenaje. Es el barco que usaba el ambientalista en sus documentales.
Por Valeria Román *
Viuda Cousteau
ESPEJO. FRANCINE COUSTEAU, AL IGUAL QUE SU MARIDO, NO SE RINDE FRENTE A LAS ADVERSIDADES Y BUSCA PROMOVER LA PROTECCION DE LA VIDA
La viuda del explorador francés Jacques Cousteau está convencidísima: “En un año estaremos resucitando a la Torre Eiffel de los océanos, el Calypso I”. Ya está cerca de conseguir los 8 millones de euros que le demandará la reparación de uno de los barcos que usó su marido para explorar los mares. “El próximo año volverá a ser como un embajador que visitará diferentes ciudades del mundo. Esperamos también estar por la Argentina”, dijo la mujer, Francine Cousteau, la segunda esposa del recordado explorador y madre de dos de sus cuatro hijos, en diálogo telefónico con Clarín .
El viernes se cumplieron 100 años del nacimiento de Jacques-Ives Cousteau, quien ya a los 9 años andaba con una filmadora rudimentaria y en los años 60 empezó a llamar la atención sobre el estado de los mares, afectados por la contaminación con vertidos industriales o con residuos radioactivos. En el Congreso de los Estados Unidos le rindieron un homenaje y hasta el buscador Google le dedicó su portada. Con su infaltable gorro rojo, fue el primero en popularizar las filmaciones submarinas, muy exitosas en la tevé argentina de los años 80, y co-inventó un sistema de buceo autónomo.

Piden que el Calypso, emblema de Cousteau, vuelva a navegar




¿Cómo era Cousteau? Era un hombre fascinante. Una persona amable y generosa. Estaba todo el tiempo dedicado a difundir la importancia de los océanos, a filmar, a recorrer y conocer más. Un verdadero pionero.
¿Cuál fue el momento más feliz que tuvo junto al explorador? No podría elegir uno. Nos gustaba salir a bucear juntos. Era un hombre encantador en varios aspectos. Me hacía feliz. Tenía un talento visionario.
¿Por qué lo dice? Porque él advirtió sobre los problemas ambientales muy tempranamente. En los años 60 organizó una gran campaña para evitar que se arrojaran residuos radioactivos al mar. Desde entonces y hasta su muerte, en 1997, promovió la protección de la vida marina.
Cousteau dijo: “Probablemente se ha hecho más daño a la Tierra en el Siglo XX que en toda la historia anterior”. ¿Qué opina usted sobre la situación de los mares en este siglo? La situación es mucho peor hoy. El desastre del 20 de abril en el Golfo de México lo evidencia. Millones de litros de crudo están afectando las aguas y la costa.
¿Por qué la situación es peor? Porque los políticos no piensan a largo plazo. Y tampoco hay incentivos económicos que motiven la preservación. Por eso, desde la Sociedad Cousteau impulsamos programas educativos para que los jóvenes conozcan y preserven el mar. También estamos trabajando en la reparacion del Calypso I –que se hundió cerca de Singapur un año antes de la muerte de mi marido– y tenemos planeado construir el Calypso II.
¿Consiguió apoyo de los franceses para la reparación del Calypso I? Muy poco. Los franceses piensan que esa restauración debe estar a cargo del Estado. Pero ya tenemos donaciones de gente que vive en diferentes países del mundo.
El barco es bastante viejo, fue botado en 1942. ¿Qué sentido tiene hoy que vuelva a navegar? El Calypso I es un símbolo para varias generaciones. Nos recuerda que tenemos que preservar la biodiversidad marina. Será como un embajador: en cada ciudad que visite desplegará una exposición sobre Cousteau y sobre la importancia de los mares, que cada vez están más degradados por la sobrepesca y la contaminación.
¿Y cree que eso motivará a los más jóvenes? No tengo dudas. En todos los rincones del mundo hay investigadores que se inclinaron hacia las ciencias en general o al estudio de los mares en particular porque Jacques Cousteau fue su fuente de inspiración. Pienso que el Calypso volverá a motivar a chicos y jóvenes para que sigan esas carreras y se preocupen por su entorno.
* Valeria Román

 

Piden que el Calypso, emblema de Cousteau, vuelva a navegar

La viuda del comandante que exploró las profundidades de los océanos, reunió la mitad de los 8 millones de euros necesarios para su reparación, tras su hundimiento en 1996

PARIS (EFE).- Francine Cousteau, viuda del comandante que exploró las profundidades de los océanos y cuya efigie angulosa y su gorro rojo de lana han ayudado a varias generaciones a auscultar el silencio de los océanos, lucha en el año del centenario de Jacques Cousteau para resucitar el que fue su barco insignia, el Calypso.
"No tengo calendario, pero la situación ideal sería que volviera a navegar en el año del centenario. Es un año, es posible", declaró la segunda esposa de Cousteau en el acto de presentación en la Unesco de las actividades programadas para rendir homenaje al marinero, que habría cumplido un siglo de vida el próximo viernes.
El barco, que toma su nombre de una ninfa de los mares de la mitología griega, naufragó en el puerto de Singapur en 1996, un año antes de la muerte de Cousteau (1910-1997), cuando fue chocado por otra embarcación y se hundió. Ese mismo año fue reflotado, pero imposibilitado para seguir navegando, y desde entonces emprendió un tortuoso camino para convertirse en un museo del legado del comandante.
Entre tanto, su viuda y gestora de la Cousteau Society, ha intentado recaudar los cerca de 8 millones de euros que necesita para que el barco, al que se refiere como "la Torre Eiffel de los océanos", pueda volver a navegar y convertirse en un embajador de los mares.
Hasta ahora ha conseguido reunir cerca de la mitad del dinero necesario para esta "enorme restauración", gracias a inversiones privadas, patrocinadores y donaciones particulares.
"Desgraciadamente, nuestros amigos extranjeros han sido mucho más generosos" que Francia, lamentó la madre de los dos hijos menores de Cousteau, quien intenta desde hace tres meses que el Estado francés clasifique el navío como "patrimonio nacional" para beneficiarse de subvenciones públicas que podrían rondar los dos millones de euros.
Voluntad de un explorador. La voluntad de Cousteau "siempre fue reparar el Calypso y ponerlo al servicio de la educación", explicó su viuda, que entiende que el barco -un antiguo dragaminas de la Royal Navy británica que un mecenas terminó alquilando al comandante por un franco anual- es "un símbolo" que "nos pertenece a todos", explica Francine.
De ser restaurado, sería el segundo de los dos históricos barcos del comandante que volvieran a surcar los mares, pues actualmente uno de los hijos de Cousteau, Pierre-Yves, desarrolla una misión en el Mediterráneo a bordo del Alcyone, la otra célebre nave del científico, propulsada por dos torres eólicas.
Pero sea cual sea el devenir que le espera al Calypso, actualmente en un puerto de la bretaña francesa, el entorno de Cousteau ocupará de que su legado siga vivo en el año que se cumplen cien años del nacimiento del hombre que posibilitó el buceo deportivo gracias, entre otros ingenios, a la co-invención del "Aqua-lung", antecesor de las bombonas de oxígeno.
Para ello se han programado homenajes en todos los puntos cardinales del globo, mientras el Equipo Cousteau sigue desarrollando programas para conservar la vida en los océanos, tales como una expedición con National Geographic para comparar la evolución de las condiciones del Mediterráneo en los últimos 60 años, entre otras.
La Cámara de Representantes estadounidense se pronunció una resolución que rindió homenaje al comandante Cousteau como "pionero de la conservación de los entornos marinos", con ocasión del centenario de su nacimiento.
El texto de la resolución "rinde homenaje a la vida, a las realizaciones y a la carrera distinguida de Jacques-Yves Cousteau, explorador, investigador y pionero de la conservación de los entornos marinos".
El texto fue propuesto por la representante de Florida (sur), Ileana Ros-Lehtinen, un estado en el que el comandante llevó a cabo misiones de exploración submarina. El oceanógrafo, muerto en Paris en 1997 y que realizó unos 120 filmes durante su carrera, estaba muy implicado en la conservación del medioambiente y en particular de la vida marina.
El nieto del comandante Cousteau, Philippe Cousteau Junior, declaró recientemente en la cadena CNN que su abuelo estaría "horrorizado" si viera los daños causados por la marea negra en el golfo de México.
Agencias AP, EFE y DPA



HMS J-826 - BYMS-2026 - Calypso
Calypso.1-April-1999.jpg
Calypso en La Rochelle.
Banderas
Royal Navy EnsignEnseña civil de Francia
Historial
Astillero Ballard Marine Railway Company, Seattle, Washington, Estados Unidos
Clase BYMS
Tipo Dragaminas
Iniciado 12 de agosto de 1941
Botado 21 de marzo de 1942
Asignado Febrero de 1943
Baja 1947
Destino Vendido a Jacques Cousteau y modificado como buque de investigación hundido y reflotado en 1996
Características generales
Desplazamiento 360 t
Eslora 42 m
Manga 7,6 m
Calado 3 m
Cubiertas 3
Propulsión 2 motores diésel General Motors 8-268
2 hélices
Potencia 580 cv (430 kW)
Velocidad 10 nudos (19 km/h; 12 mph)
Equipamiento aeronaves plataforma para helicóptero ligero
Laboratorio fotogáfico y científico
cámara de observación subacuática
grua hidráulica Yumbo de 3 t

Información sobre el Calypso en la web

 http://www.cousteau.org/about-us/calypso-history

 

Galería fotográfica