"El mar no pertenece a los déspotas. En su superficie los hombres podrán aplicar sus leyes injustas, reñir, destrozarse unos a otros y dejarse llevar por horrores eternos. Pero, a diez metros bajo el nivel de las aguas, cesa su reinado, se extingue su influencia y desaparece su poder. En el fondo del mar sólo existe la independencia. Ahí no reconozco voz de amo alguno. Ahí soy verdaderamente libre..."

Capitán Nemo
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viernes, 1 de mayo de 2015

Centenario de Cousteau en RTVE. El regalo de Cousteau



El regalo de Cousteau

 http://www.rtve.es/noticias/20100611/regalo-cousteau/335109.shtml

Ver v?deo  'Informe semanal - Jacques Cousteau' 
 
Vídeos relacionados

Informe semanal - Jacques Cousteau

 
Curiosamente, Jacques-Yves Cousteau no inventó el regulador ni tenía vocación de marino, sino de aviador. El joven Jacques quería ser piloto de la aviación naval, pero tuvo que redirigir sus ambiciones hacia el mundo submarino por culpa de un accidente de automóvil.
Para quienes hemos aprendido a amar nuestras breves visitas al mundo submarino como aficionados, fue un accidente afortunado. Porque gracias a que esquivó las gracias del aire, Jacques Cousteau quiso gozar y divulgar las profundidades el mar. Para lo cual se vio obligado a inventar el submarinismo moderno, lo cual hizo desde una localidad situada en las cumbres de los Alpes y bajo la ocupación alemana de su país.
En realidad el entonces Subteniente Cousteau inició sus experimentos en submarinismo cuando estaba destinado en el destructor Condorcet como oficial de artillería. Sus esfuerzos pioneros los hizo en apnea, usando un modelo primitivo de gafas de buceo que le había prestado su colega, amigo y pionero del submarinismo Phillipe Tailliez.
Pero el desarrollo del regulador moderno de buceo, es decir, de la llamada Escafandra Autónoma, y con ello de la exploración actual del fondo marino se inició a partir de 1940, cuando Cousteau se retiró con su familia a un pueblo de los Alpes llamado Megève. El orgulloso ejército francés había sido arrollado por los alemanes y la patria había sido ocupada. Hasta 1943 Cousteau se dedicó a perfeccionar sus ideas, y a realizar sus primeras grandes filmaciones submarinas.
Para que un ser humano pueda bajar al mundo submarino hay que resolver dos problemas diferentes. Uno es el obvio suministro de oxígeno, sin el cual morimos; el gas (solo o mezclado) puede llevarse en un depósito, o bien proporcionarse mediante una manguera desde la superficie.
En las primeras décadas del s. XX se utilizaban las escafandras
Éste segundo método era el más utilizado en las primeras décadas del siglo XX, cuando eran comunes las escafandras: pesados cascos (normalmente de bronce) conectados por una manguera a la superficie, desde donde una bomba suministraba aire con la presión suficiente para alcanzar al buzo.
El sistema funcionaba bien, aunque tenía muchas limitaciones: el buzo estaba físicamente ligado a la superficie por una larga manguera que podía romperse o enredarse, lo que limitaba la movilidad e imponía estar sobre el suelo marino u otra plataforma. Además, hacía falta infraestructura, y conocimientos: una malfunción del aparato podía dar lugar a grotescos accidentes. Era un sistema adecuado para buzos profesionales encargados de reparaciones, recolección y rescates, pero no para aficionados. Además la imposibilidad de nadar impedía su uso para estudiar la fauna marina.
Se conocían ya sistemas portátiles, que llevaban aire (u otras mezclas de gases) a presión en depósitos de acero. De hecho se usaban en ámbitos restringidos, como los bomberos y los mineros, que necesitaban en ocasiones acceder a lugares carentes de oxígeno. Pero adaptar este tipo de sistemas al mundo submarino no era baladí. Porque el problema del suministro de aire estaba relacionado con el otro problema de la profundidad para la fisiología humana: la presión.
Al descender en la columna de agua la presión aumenta constante y drásticamente, en una atmósfera por cada 10 metros de profundidad. Eso supone que a 10 metros hay 2 atmósferas, a 20 metros 3, a 30 metros 4... lo cual dificulta disponer de un almacén de aire a presión constante: si la presión externa es mayor que la de la botella, el aire no saldrá. La variación constante con la profundidad obliga a adaptar la presión a la que el buzo recibe el aire a la profundidad exacta a la que está.
El invento de Cousteau permite respirar como en la superficie
Ésta es la misión del regulador de Cousteau, bautizado por él como Aqua-lung (del griego aqua y el inglés lung, pulmón), trasformador luego en la reputada marca de material de buceo Aqualung. El buzo se coloca a la espalda una botella (o varias) con aire a muy elevada presión; 200 atmósferas es lo habitual hoy. Entre esta descomunal presión y los pulmones del buzo un aparato mecánico relativamente sencillo se encarga de reducir esta presión a la presión exacta de la profundidad a la que se halla el buzo.
De este modo el humano recibe la misma presión dentro que encuentra fuera. El efecto es que respirar resulta tan sencillo como en superficie. Y sin que haya atadura ninguna que reduzca la movilidad del buceador. Esta es la sencilla idea de la Escafandra Autónoma.
Pero para llevarla a cabo hacía falta construir un regulador robusto, fiable y funcional. Existían antecedentes incluso del siglo XIX temprano, pero no eran lo bastante seguros como para arriesgarse a emplearlos bajo el agua. Por eso la primera película submarina de Cousteau, Par dix-huit mètres de fond (18 metros de profundidad), que ganó en 1943 un premio de cine documental, la llevó a cabo a pulmón libre. Ese año, en cambio, rodó por primera vez bajo el agua con su nuevo 'aqualung' la película Épaves (naufragios). Para entonces su regulador ya era utilizable, y había nacido el submarinismo moderno.
El regulador de Cousteau era una bestia temperamental. Creado por Cousteau y el ingeniero franco-canadiense Émile Gagnan a partir de una pieza industrial usada en los coches de gasógeno, era del tipo bitráquea, es decir, con una manguera a cada lado de la cabeza. Una de ellas llevaba el aire a la boca y la otra servía para la expulsión de las burbujas, que se realizaba por la parte de atrás.
Esto alejaba las ruidosas y molestas burbujas de la cara, por lo que un modelo reciente ha resucitado el esquema, aunque la mayoría de os reguladores modernos sólo tienen una tráquea y expulsan las burbujas por una bigotera lateral.
El Aqua-lung, y los modelos bitráquea posteriores que se utilizaron hasta entrados los años 80 tenían que estar bien cuidados, y para funcionar bien exigían una correcta postura de las botellas y la pieza bucal. Pero funcionaban.

El invento que le permitió divulgar los secretos marinos

Esto permitió a Cousteau dedicarse a la exploración y a la divulgación fílmica de las maravillas del mar. Tras poner en marcha varios centros de investigación y actividades subacuáticas para la marina, en 1948 se embarcó en el balandro Élie Monnier con algunos de sus asociados, precursores e impulsores del buceo autónomo.
En este viaje llevaron a cabo actividades de arqueología submarina con escafandra autónoma por primera vez en un pecio en Túnez, y las filmaron para la película Carnet de Plongeé (cuaderno de buceo), presentada en el Festival de Cannes de 1951. A partir de su retiro de la Marina francesa en 1949 Cousteau se dedicó plenamente a la cinematografía submarina. Desde el primer momento sus experimentos con métodos de buceo autónomo se habían visto impulsados por su voluntad de rodar bajo el agua; a partir de 1950 iba a ser su dedicación prioritaria.
Ese año fue cuando fundó su organización de estudios oceanográficos, y cuando consiguió que un millonario irlandés adquiriese un antiguo dragaminas inglés construido en los EE UU y se lo alquilara por un franco al año.
El barco fue equipado con laboratorios de filmación y estudio del mar, un helipuerto y una cúpula de observación en la proa, y conservó el nombre Calypso de cuando ejercía como ferry en Malta.
Fue el inicio de más de 45 años de expediciones, experimentación y filmación que extendieron el conocimiento de las maravillas del mar a millones de personas, y establecieron el submarinismo deportivo como una técnica habitual.
Hoy en día su herencia directa es clara: un gran centro de investigación oceanográfica, numerosas películas y libros divulgativos, las series de televisión que le convirtieron en leyenda, una empresa de equipo de buceo creada con las patentes del aqua-lung original y la transformación del submarinismo en una vibrante disciplina deportiva que permite a miles de personas explorar y disfruta del mundo subacuático.
Y, por supuesto, cada vez que un ser humano respira bajo el agua, lo hace a través del descendiente del aparato que inventó Jaques Cousteau.
No sólo nos proporcionó las inolvidables imágenes que nos descubrieron parajes increíbles hoy famosos como Bunaken, en el norte de Indonesia, Manado, junto a Borneo, los cenotes de la costa caribeña, los arrecifes de las islas del Pacífico o las Maldivas. Es que además su invento nos permite ir a esos lugares y ver, con nuestros propios ojos, los animales y las increíbles estampas que allí se esconden, bajo el mar. Puede que hoy sea su cumpleaños, pero el regalo nos lo hizo él.

!8 metros de profundidad

Cousteau hizo una invención crucial: la primera cámara submarina de la Historia. Con ella realizó en 1942 (en plena opcupación alemana de Francia)  el cortometraje Par dix-huit mètres de fond (Por 18 metros de profundidad), realizada a pulmón libre que presentó en el Palais Chaillot de París ante un público asombrado. Eran las primeras imágenes submarinas nunca vistas por el hombre, lo que significó el ingreso de Cousteau en el reducido y exclusivo mundo del documentalismo.


Par 18 mètres de Fond, est considéré comme le tout premier film sous-marin, réalisé à l'été 1942 aux Embiez, avec le concours de Frédéric Dumas, Philippe Tailliez et Léon Vèche, ingénieux créateur d'un des tous premiers caissons étanches pour la caméra Zeiss Ikon modèle Kinamo 35mm du commandant Cousteau.

fr.cousteau.org/media/1942-premiere-realisation
philippe.tailliez.net


Jacques-Yves Cousteau - Par 18 Mètres de Fond (1942) from Philippe Tailliez on Vimeo.

domingo, 2 de marzo de 2014

The Diver (1911)

http://www.filmpreservation.org/preserved-films/screening-room/the-diver-1911

http://www.filmpreservation.org/preserved-films/screening-room/the-diver-1911

The Diver (1911)

Production Company: Kalem Film Company. Transfer Note: Copied at 18 frames per second from a 35mm nitrate print preserved by The Museum of Modern Art from source material provided by the New Zealand Film Archive. Running Time: 8 minutes (silent, no music).
One of the pioneering companies of the film industry, Kalem was formed in 1907 in New York City by George Kleine, Samuel Long and Frank Marion, who created their new studio’s name from the first letters of their surnames. The next year they set up shop in Jacksonville, Florida, where they could shoot “outdoor” films year round. An early educational effort, The Diver illustrates the complexities of deep-sea diving, then a vital part of marine salvage operations.
Deep-sea diving goes back as far as the early 18th century, with the development of experimental atmospheric suits. Although we don't know of the first instance of the filming of a deep-sea diver at work, this footage from 1911 is certainly one of the earliest. Shot at the mouth of Florida’s St. John’s River, it demonstrates the careful preparations necessary for a successful dive. The process starts when the diver’s lifeline — the air pump — is put in place. Then the diver begins the laborious process of suiting up with the help of his assistant. We see him pull on the outer suit, secure the 40-pound metal helmet, attach the leggings, and don seven-pound metal shoes to facilitate underwater walking. The diver is further fitted with a 90-pound lead belt to counter water’s natural buoyancy. Only then does he make his descent into the river and slip from our view. The film moves on to show other members of the party exploding an old shipwreck to help build a permanent reef. The film concludes with our diver climbing shipboard after his successful dive.
Unfortunately, we are unable to catch a glimpse of the diver in action below the river's surface. Motion pictures cameras were not yet capable of filming underwater. However, this advance was not far off. In 1914 the first successful underwater footage was showcased in the Williamson Brothers’ Thirty Leagues under the Sea. This technical achievement set off an early flurry of undersea filmmaking for such movies as Jules Verne’s 20,000 Leagues under the Sea (1916), The Submarine Eye (1917), and chapters of the Thanhouser serial The Million Dollar Mystery (1914).
Reviews of The Diver in the trades were quite complimentary. Moving Picture World called this 1911 documentary a “remarkably interesting film”, and Nickelodeon wrote that it “was bound to hold and please the attention of its audiences.” —Buckey Grimm
About the Preservation
The Diver was preserved under the direction of The Museum of Modern Art from a nitrate print uncovered in 2010 at the New Zealand Film Archive. The work was completed in 2012 by Colorlab Corp. through the support of a Save America’s Treasures Grant secured by the NFPF.
More Information
For more on the history of deep-sea diving, see Take Me Under the Sea: The Dream Merchants of the Deep by Thomas Burgess (Ocean Archives, 1994).

sábado, 13 de octubre de 2012

Passió "vintage" (Pasión "Vintage")

 Thalassa es un programa documental sobre temas del mar que lleva ya varios años emitiéndose en la televisión de Catalunya (TV3). Aunque está en catalán, obviamente, es tan bueno que vale la pena que los que no dominéis el idioma de Maragall (el poeta) lo intentéis al menos ver...



Catalunya ha estat pionera en l'exploració submarina. Als anys 60 els avanços tècnics i descobriments del CRIS, la primera associació de bussos de tot l'Estat, van traspassar les nostres fronteres. Les seves gestes omplien els diaris de l'època fascinats per les actuacions d'aquests homes peix. Avui, apassionats del busseig "vintage" de tot el món segueixen les seves petjades. Anirem a Tossa de Mar, on se celebren les Jornades de Busseig Vintage, una trobada d'aficionats al busseig històric que no només recuperen i restauren els equips dels pioners, sinó que els mantenen vius i bussegen amb ells per conservar el record d'aquests primers submarinistes. 

http://www.tv3.cat/3alacarta/#/videos/4141234

Els invents de la profunditat (Los inventos de la profundidad)


Thalassa es un programa documental sobre temas del mar que lleva ya varios años emitiéndose en la televisión de Catalunya (TV3). Aunque está en catalán, obviamente, es tan bueno que vale la pena que los que no dominéis el idioma de Maragall (el poeta) lo intentéis al menos ver...


El món submarí ha estat l'escenari de milions d'històries fantàstiques relacionades amb tresors, caceres i misteris de tota mena que han fascinat els bussejadors de tots els temps. La fal·lera per penetrar en aquest món desconegut ha impulsat l'home a inventar tot tipus d'aparells per penetrar a les profunditats. El reportatge segueix els bussejadors "vintage", una colla d'apassionats del submarinisme que s'han dedicat a recuperar i restaurar els instruments antics que han permès que l'home s'endinsi en el fons marí.